Excitante adios
Desafiante soledad, ganas de sentir, vacio interior
Reconozco el mundo, la gente, mis manos tan llenas de luz
No distingo mi cuerpo, no se la diferencia entre tocar y tocarme
Sabor, sólo un toque de suspiros envenenando mi piel.
Acaríciame, no se tu nombre, ni tu forma sólo sé que te conozco
En sueños te he visto, pasaste por mi cuarto, mi cama, recorriste mi corazón
Y hoy en mi soledad no te encuentro, necesito creerte, es obligación saber que existes.
¿Me amas? ¿Lo harás?, ¿me habrás soñado también o estaré enamorada simplemente de la soledad?
Pienso volver, dar vuelta atrás y encontrar el vacio necesario igual que siempre.
Ya no quiero conocer más cuerpos sin sentirlos.
Sólo reconozco tu piel.
¿Donde están mis sueños rojos? Quién robo de mis dedos la ilusión
Si, definitivamente sé quién eres, se tu nombre, tu color de ojos. Yo te esperaba.
Resulta excitante encontrarte en cada recuerdo, en cada nueva oportunidad.
Todos los caminos me llevan a tus labios a la idea de no sacarte.
Será destino o simple casualidad.
Estoy siendo traicionada por una mente que quiere volar
Llegaré a tu lado, me necesitas quizá tanto como yo a ti.
¿A quién escribo? Lo sé, lo sé, sólo escribo para mí.
Escribo para la llegada, a la esperanza, a las ganas de que llegues silenciosa
Que me tomes de la mano y me lleves.
Sólo escribo al segundo que me salves de la angustia de vivir.
Renuncio, a Dulcinea, a la estrella, a ti.
Adios vida.
